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El lado oscuro del blackout

Probablemente no hayas escuchado o leído el nombre de este tipo de tatuajes, pero seguro sí te parecen conocidos.




El blackout es una tendencia muy en boga en los últimos años que consiste en pintarse completamente de negro alguna zona del cuerpo; así se cubren por completo brazos, manos, espaldas, cuellos o piernas, como es el caso de Lionel Messi, uno de los entusiastas de esta moda.



El blackout tattoo como lo conocemos fue popularizado por allá de 2010 por Chester Lee, un tatuador que ejerce en Singapur. Comenzó como un método de camuflaje más que de adorno; muchos clientes pedían que se les hiciera esta superficie negra como cover up, para cubrir algún tatuaje viejo que ya no les agradaba, sin embargo es un método que requiere de muchas horas de trabajo y, confiesa Lee, muy doloroso.



Poco a poco los bloques de piel con tinta negra comenzaron a ser apreciados por sí solos. Según Chester, sería la forma más pura del tatuaje, y es un elemento más de la tendencia minimalista.


Pero hay otro lado de la moneda, quienes piensan que no todo está bien con respecto a esta tendencia. Las opiniones negativas encuentran sus argumentos en torno al tema de la salud y los riesgos que este tipo de tatuajes pueden representar.


El dermatólogo Howard Sobel comenta que algunos de los ingredientes de los pigmentos empleados son de tipo industrial, y son los mismos que se utilizan para elaborar la pintura para los automóviles. Dado que esta tinta es literalmente inyectada en las capas de la piel, y el blackout se ejecuta en áreas grandes del cuerpo –es decir, que se estaría utilizando una gran cantidad de tinta–, existen amplias posibilidades de reacciones alérgicas, irritación en la piel e inflamación al momento de que la tinta de la región tatuada se drene.


Por otro lado, se aboga que al estar, por ejemplo, todo un brazo cubierto por tinta negra, sería prácticamente imposible detectar algún brote o pigmento que resulte anormal en la piel y que sea potencialmente maligno.


Por otra parte, uno de los temas que invariablemente se toca: el dolor. El blackout también implica una resistencia alta al dolor. Para lograr que la zona a tatuar alcance un color intenso y uniforme se requiere de varias horas de trabajo.



Lo cierto es que pueden lucir mucho, pero la opinión popular se divide luego de conocer estos contras. Y tú, ¿te animarías?

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